domingo, 7 de diciembre de 2014

Frases hechas e Internet

Me siento frente a la PC y pienso una frase:
"El que más corrige siempre es el que menos sabe"

Me gusta la frase, me parece verdadera y tiene ese efecto del aforismo que, aunque viaja en la superficialidad, suena profundo.

Voy a escribirlo pero me detengo.

Soy docente y paso corrigiendo muchas horas de mi vida entonces creo que la frase me perjudica. Aquieto mis dedos sobre las teclas. Miro hacia arriba a ningún lugar, simplemente porque me ayuda a pensar.

Finalmente escribo:
"El inteligente saber callar lo que no le conviene".

Después de publicarlo me doy cuenta que más sabio hubiera sido no publicarlo.

martes, 2 de diciembre de 2014

(...)


Quisiera poderte cerca con tu aroma ausencia
Tras el silencio perdido, lleno de ruido el tiempo
Y el imposible es un posible boicoteado e incierto

Quisiera cerca poderte suprimir tu ausencia
Sabiendo tras el callado ruido de tus labios besos
La posibilidad del imposible que fracasado quiero

Quisiera como el dramaturgo verte en gris de…
Sabiendo del rojo mudo de tu desmudo cuerpo
Posible-imposible dentro de mis brazos…

Silencio.
La rima es imposible,

Porque imposible quiero.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La construcción de la cultura


     Hoy explicaba a unos alumnos cómo había sido la construcción del Martín Fierro como símbolo de la argentinidad. Hablé de Lugones, de las decisiones políticas, del proyecto de país que tenía la gente del centenario. A algunos les importa un carajo lo que estoy diciendo, otros se sorprenden.
- ¿Entonces el gaucho es un invento de esa gente?- me pregunta el más avispado de ellos.
- Sí… y no… Como Tinelli y Macri.-
     No me entendió. Mucha gente no lo entiende.

sábado, 4 de octubre de 2014

Los escritos de Don Apócrifo

     Este fin de semana tengo muchas cosa que hacer y, como todos sabemos, el hacer resta al pensar. Cuando el capitalismo se dio cuenta de eso dejó de prohibir cosas y comenzó a darnos más actividades para hacer... para ser normal... para tener más. Y claro, a cambio de eso sólo nos pide tiempo, nuestro tiempo, la única moneda que no devalúa.
     Como fuere, yo estoy sin tiempo y muy a pesar de ello no quiero perder el "tempo" de un pensamiento inútil por sábado. Hoy pensé en esa cantidad industrial de citas apócrifas que circulan por la red y pensé también en hacer un bien a la comunidad de seres vagos incapaces de buscar adecuadamente una referencia.
     Primero, aclaremos, siempre me ha llamado mucho la atención que la mayoría de los citadores falsos se declaran lectores... y luego pienso: si leen, saben que la cita es falsa... y si lo saben, por qué continúan haciéndolo.
     Si el pensamiento les gusta, siempre quedará la alternativa de publicarlo como anónimo o como "lo encontré en la red"; qué necesidad hay de ponerle un nombre que no es real, ¿para sacar chapa de intelectual? ¿de puro ignorante?¿por ser tan vagos que ni siquiera nos molestamos en verificar la fuente? Vaya uno a saber...
    Hay citas apócrifas que se han repetido por tanto tiempo que muchos han terminado creyéndolas; siempre habrá algún distraído tratando de conseguir alguna edición del Necronomicón, jajaja. Esa es la menos preocupante, porque sólo evidencia la genialidad de un escritor en crear, al mejor estilo cervantino, un libro y un autor. Lo preocupante es que muchas veces la cita va en desmedro de la capacidad creadora del autor...
     Entonces, en un servicio de bien público, va para todos ustedes un pequeño manual de citas que circulan en la red con un autor y es mentira, ese autor no las escribió y en algunos casos desmerecen una excelente pluma.

1) El poema (para llamarlo de alguna manera) "Instantes", atribuido a Borges, ¿se ubican?, ese que dice "Si pudiera vivir nuevamente mi vida, / en la próxima trataría de cometer más errores". Bueno, ese espanto de texto, más propio de la pluma de Bucay que del estimado Jorge Luis no es ni por estilo ni por temática, ni por calidad literaria de Borges; cuando este autor deba plantear su dolor existencial escribirá unos versos más bellos, originales, honestos y contundentes: "ya no seré feliz, tal vez no importa"

2) Tardé mucho tiempo y muchas lectura antes de aceptar que a Sherlock no le había parecido tan elemental ni tan querido su amigo Watson. Quizás es triste saber que "Elemental, mi querido Watson" no son palabra que Arthur Conan Doyle le puso jamás a su personaje pero lo que es, es.

3) El pobre Lennon, quizás el más maltratado en esto de citas falsas últimamente se le atribuye un texto que habla algo como "nos hicieron creer que el amor..." Bueno, otro caso de maltrato estilistico y temático. Estimados lectores no es de Lennon ni por asomo, aunque les guste y si les gusta no convierte el texto en uno de Lennon. Una vez una amiga me dijo: "si me gusta, ¿por qué no lo puedo publicar?". Sí lo podés publicar, lo que no pueden es decir que lo escribió alguien que no lo escribió...

4) Un clásico que a mí, en particular, me divierte mucho: "Ladran Sancho, señal de que cabalgamos." Bueno, desafío a cualquiera de ustedes a que encuentre el "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" esas palabras.

5) Una cita rara porque demuestra la poca lectura que del autor tiene quien la inventó es esa que le hace decir a Saramago (uno de los autores que junto a Vallejo o Leon Felipe, más peleas ha tenido con su padre eterno) "Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de como amar..." horrible el texto y de mal en peor sigue. ¡Pobre Saramago!

6) Otro clásico, a Bertolt Brecht se le atribuye un contundente poema político que comienza así: "Cuando los nazis vinieron a buscar comunistas, no me preocupé porque yo no era comunista..." En este caso podríamos hacer la salvedad de que es posible en estilo simple y despojado que pueda escribir algo así nuestro amigo Bertolt, pero no es de él, es de un tal Martin Niemöller y ya que está bueno, también está bueno que lo hagamos responsable.

7) Una frase hermosa y en verdad es una pena que no la haya dicho Voltaire es esa que declara "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo" Una frase que parece ser de difícil comprensión para muchos. Pero, en pro de verdad, la frase está buena y no es de Voltaire.

8) El Che ha sido ícono y bandera de muchos grupos, por eso es quizás difícil decir que la frase "Más vale morir de pie que vivir de rodilla" pudo haber sido dicha por él pero es muy anterior al querido Ernesto.

9) Como todo fanático de Casablanca, película que he visto varias veces, sé que la inestimable frase "tócala de nuevo, Sam" no existe en esa peli; mucho menos enunciada por el inestimable Bogart. La bellísima Ingrid dice algo parecido como "Tocala para mí..."

10) Otro clásico: "El fin justifica los medios". El no muy querido Maquiavelo no dice esa frase tal como es repetida. Sin dudas expresa esa misma idea pero no la dice, no sé de quién será pero no es de él.

11) Márquez, otro damnificado. Una vez me encontré con un poema que decía: "Si por un momento Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo..." Bueno, no es de él. Y me quedan dos ideas; una de ellas es la religiosidad que manifiestan los falsos citadores.

12) El querido Groucho... es posible que le hubiera gustado el chiste pero en su tumba NO dice: "Perdonen que no me levante".

13) Esta frase se la escuché a supuestos psicólogos "Algunas veces un cigarro es solo un cigarro". Bueno, lamento frustrarlos; aunque sea coherente con el pensamiento de Freud, no la dijo Freud.

     Trece es un número que me gusta, que traiga buena suerte. Si alguno supiera otro caso de citas apócrifas está bueno que colabore con este humilde manual para los que aún diciendo que leen un montón aún no pudieron superar su etapa de leer citas en revistas "Selecciones" o los libros de autoayuda, mayores productores de citas apócrifas del mercado editorial.

     Saludos a todos y hasta el sábado que viene.

sábado, 27 de septiembre de 2014

La imposibilidad del rock en los tiempos de hoy

     Estamos en una época de muchas reuniones y fiestas. Encontrarse y celebrar cualquier cosa es un buen negocio y todo lo que es un buen negocio se multiplica y se diversifica. Esto no tiene nada de malo; por el contrario, ver que gente que en otra época tenía un tono constantemente compungido y sólo enunciaba palabras serias ahora habla con más soltura y se la aprecia más relajada, está bueno.


     Ese no es mi problema, mi problema es la imposibilidad del rock.

     Todos sabemos que el rock no es un género musical sino una actitud. Cómo piensan que se pueda hacer rock, por ejemplo, con el karaoke... con una banana maraca en la mano y un sombrero multicolor de gomaespuma... o lo que es peor, con la corbata de vincha haciendo el trencito al compás de una cumbia... Sin dudas es un contexto mucho más propicio para músicas como la de Agapornis o Tan Biónica.

     Personalmente, odio el karaoke. Lamentablemente es uno de los fenómenos más difundido de los últimos tiempos; si se quiere juntar gente, se propone un karaoke y allí van todos con el único objetivo de destruir la música. Es la rotunda caída en la estupidez absoluta. He sufrido una sola vez el influjo de esta práctica popular y pude luego, en una lamentable grabación, presenciar los estragos que provoca.
     Nadie, reconozcámoslo de una vez, canta bien en un karaoke. Nadie puede cantar bien con esa base musical (para llamarla de alguna manera) de MIDI. Esto dando por descontado el efecto inversamente proporcional de la cantidad de alcohol en sangre y la posibilidad de afinación.
     Sus defensores suelen argüir la importancia de la diversión y los efectos de las bebidas espirituosas por sobre la paulatina y brutal destrucción de la música y los oídos. Digo yo, si la idea es divertirse y estar borrachos qué necesidad hay de contaminar el espacio sonoro.
     La popularidad de esta atrocidad hace que me sienta el Grinch de los eventos cuando huyo desaforado frente a los primeros aullidos borrachos.

     He tratado, en más de una oportunidad, de sumarme a esta orgía auditiva pero mi inexperiencia no me permite nunca estar preparado para el brutal encontronazo, luego de caídas las primeras botellas y el inicio de la atrofia de la cóclea, con los anteojos gigantes de plástico de colores, las maracas de diversas formas que se prestan al más simple y rudimentario de los dobles sentidos y los sombreros de la muy ecológica gomaespuma...
     De repente, y cuando estoy a punto de huir de esa caótica bacanal, alguien me toma de la cintura y me obliga a encabezar el más decadente y triste de los trenes beodos.

     Entonces, llevo las manos a mi cara y salgo corriendo y llorando desconsoladamente de la ominosa reunión.

     Toda mi adolescencia oyendo Sumo, Virus, The Cure, The Police, Los redondos, sentado bebiendo tranquilamente, recitando la formación de grupos musicales o los diversos discos; charlando lenta y trabajosamente a cada una de las que cupido me signaba; no, eso no me preparó para esto. Me gustaba cuando los borrachos tenían una expresión adusta y filosofaban sobre la amistad y el amor. Cuando la diversión no era necesario mostrarla, bastaba con sentirla; cuando uno estaba autorizado a divertirse sentado y en silencio.
     Este exhibicionismo de la diversión se me hace impostado y sospechoso. La mirada y el comentario censurador del resto de la comunidad cuando uno no expresa esa hipérbole de sentimientos que parece estar de moda es desconcertante, como si el silencio y la introspección molestaran más que el ruido y los colores en contraste de complementarios.

     No creo que sea necesario "amar hasta el infinito", calentarse con quienes admiramos, llorar por un torneo perdido, golpear las paredes para demostrar que estamos enojados... no creo que nada de eso sea indispensable o este ligado indefectiblemente con los sentimientos; a menos, claro, que uno esté más interesado en demostrarlo que en sentirlo.

     En estos contextos, el rock se ha convertido en una experiencia individual de viejo y aburrido anacoreta que no necesita ni desea demostrar nada a nadie... o en una imposibilidad...

jueves, 25 de septiembre de 2014

Acabar con la sonrisa

En este mundo de apariencias
en el cual importan más las fachadas que los contenidos
lanzo mi proclama en contra de la sonrisa
Tan hacia afuera
 tan para que vean
esa mueca con dientes de dentista
no tiene mayor  significado que cualquier otra mueca vacía

En este mundo de apariencias
prefiero una honesta cara de culo
que una hipócrita sonrisa.

He dicho... sin mostrar un solo diente, por supuesto.

sábado, 20 de septiembre de 2014

yo soy yo y mis enunciados (un texto en construcción)

     Yo soy yo y mis enunciados, es una frase que puede ser mal entendida. Empleé el término enunciado en lugar de "palabra", "lo que digo" u otra cosa no por casualidad sino porque deseo expresar algo más complejo que "yo soy yo y lo que digo".
     Creo que muchas veces (todas), las personas dicen más de lo que expresan racionalmente. Cuando uno habla, selecciona palabras y estructuras que dan por entendido toda una visión de mundo, toda una cosmogonía.
     "Me dan tanta pena esos indiecitos que no puedo no ayudarlos", esta es posiblemente la expresión más típicamente racista de alguien que cree no serlo.
     "Yo tengo muchos amigos homosexuales"... "Y, si no resuelven su sexualidad después son unos resentidos" Tradicional enunciado de los homofóbicos.
     La palabras tienen su historia ideológica y pertenecen a entornos discursivos que las convierten en herramientas mucho más poderosas de lo que uno se cree.
     "Yo quiero la libertad pero no acepto el libertinaje" es un enunciado que connota mucho, muchísimo más de lo que el enunciador quiso expresar.
     Que una institución comience su nombre con "Las damas de..." expresa no sólo el pensamiento sino la condición socioeconómica de sus integrantes.

     Dime lo que dice y te diré lo que es capaz de pensar.

     Pero claro, mi forma de construir el mundo tiene que ver con estar decodificando los enunciados ajenos. Mi forma de construir mundos quizás no sea la única.
     Lo bueno sería intentar construir un texto entre muchos, para que las marcas de la enunciación se pierdan en el enunciado.

     Cuando las personas hablan no sólo expresan lo que piensan, también expresan lo que son y su manera de construir la realidad. Oír a otro significa presenciar mundos. Pero a esta realidad que se nos presenta en forma de enunciado se le enfrenta otra que le da sentido. Y nosotros salimos pensando que lo hemos entendido cuando en realidad nos hemos entendido.
     Creo, como creía Gorgias, de que la realidad (como única y cognoscible) no existe. Es la palabra la que le da sentido a un grupo de fuerzas caóticas y sin sentido. Son los dioses en las mayorías de las cosmogonías los que articulan el cosmos mediante el uso de la palabra.
     Mi vicio de tratar de explicar lo micro hablando de lo macro.

     Cuando una mariposa aletea... no pasa nada en el otro lado del mundo. Cuando un grupo de personas comienzan a hablar del aleteo de las mariposas chinas, todo el mundo cambia.