lunes, 15 de junio de 2015

El regalo de cumpleaños

Hoy es el cumpleaños… me di cuenta tarde, como siempre. Qué buena idea la del face de avisarte este tipo de cosas.
Hoy la veo. Tengo que comprarle algo ahora.
¿Dónde? ¿Qué?
Voy al polirubro, local que tiene de todo porque no tiene nada. Ideal para comprar eso, una Nada, un ausente de cumpleaños.
Busco: una peineta, la cadena de un reloj, tazas, ceniceros, chocolates, flores nunca vivas, ojotas, remera… Remera está bien. Me llevo la única que es de su talle. El talle lo sé porque alguna vez supe su talle y porque sé sumar los mismos porcentajes que mis años.
En casa trato de encontrar una envoltura mejor, algo que no ponga tan en evidencia la economía y la urgencia de mi obsequio. Lo encuentro.
Me pongo a envolver la remera y entonces me doy cuenta… ¿Cómo no se me ocurrió leerla antes? Cierro los ojos y continúo mi tarea confiando en que ella siempre fue linda… y que nunca superó la comprensión más elemental del inglés.
*   *   *
—Hola.
—Hola.
—¡Feliz cumpleaños!
—¡Ah, te acordaste!¡Qué tierno!¡Justo de mi talle!¿Qué dice?
No sé inventar de la nada, siempre necesito tomar fragmentos de la realidad y sobre ellos construir la ficción… este caso no es la excepción
—Hijo de… la playa

Ella, bella, quedó satisfecha.

sábado, 13 de junio de 2015

Día del escritor en Argentina

      Hoy, en argentina, es el día del escritor y como parece que en Internet se ha puesto de moda hacer listas de recomendaciones me dije:
      "¿Por qué no hacer una lista de los libros argentinos que opino imperdibles, imprescindibles, necesarios?"
- ¿Hay otros?
- Por supuesto, hay otros, muchos, muy buenos; esta es solo una lista de libros argentinos a los que he vuelto una y otra vez sin saber por qué (o sí) y que de alguna manera definen una forma de entenderme como argentino.



1. El juguete rabioso; Roberto Arlt
Lo leí de muy joven y cambió mi forma de entender la literatura.










2. Operación Masacre; Rodolfo Walsh
La literatura como compromiso.





3. The Buenos Aires Affair; Manuel Puig
Todo Puig es genial, pero esta novela te deja sin palabras






4. El Aleph; Jorge Luis Borges
En la literatura mundial hay un antes y un después de Borges y en la literatura de Borges hay un antes y un después del Aleph.





5. Adam Buenosayres; Leopoldo Marechal
Sin palabras. Cada tanto retomo por capricho alguna de sus hojas como quien camina perdido y me pregunto cómo pudieron ser tan ciegos en su época de no darse cuenta de tamaño escritor que tenían.




6. No habrá mas penas ni olvidos; Osvaldo Soriano
Una novela, que junto con "cuarteles de invierno, nos permiten sentir una época que algunos de nosotros sólo conocimos por tendenciosos libros de historia.





7. 62 Modelo para armar; Julio Cortázar
Después de Cortázar, después de esta novela, no hay experimento estético que pueda ser verdaderamente nuevo.





8. Los Pichiciegos; Rodolfo Fogwill
Hay veces en que la ficción puede llegar mucho más lejos que la realidad





9. Cicatrices; Juan José Saer
Una y cuatro, novela genial que llega a lo profundo del ser.






10. Zama; Antonio Di Benedetto
Quienes dicen que el existencialismo literario argentino se encuentra representado en Sábato es porque no han leído esta obra.






11. El Fiord; Osvaldo Lamborghini
Es la alegoría más violenta y salvaje que he leído en mi vida.





12. Santa Evita; Tomas Eloy Martinez
T.E. Martínez en esta obra nos muestra cómo se puede destruir un mito y generar desde los hechos más simples uno más poderoso.





13. Respiración Artificial; Ricado Piglia
Lo mejor de Piglia. Es una novela y una metanovela. Lenta, sí, pero brillante.





14. En vida; Haroldo Conti
Un fausto reflexivo que nos hace pensar. Todavía no sé en qué.





15. La cruz invertida; Marcos Aguinis
La única obra de Marcos Aguinis que realmente me ha gustado, un retrato increíble de la clase media y la burguesía argentina con muy pocos maniqueísmos aunque mucho cliche bien usado.




16. Sin rumbo; Eugenio Cambaceres
Sin rumbo la historia del personaje y sin rumbo la novela, parece escrita de un tirón, sanguínea, desprolija, emocionalmente sensiblera y sin embargo hay algo en ella que me lleva una y otra vez a leerla.






      Originalmente iban a ser 10 pero a medida que anotaba iban surgiendo otros, dejemos en 16 que es un buen número porque de los 16 acá anotados no hay una sola página que sobre y manifiesta, a la vez, el eclecticismo en el que fui formado.
      El orden no es ni caprichoso ni gratuito.














domingo, 7 de junio de 2015

Día del periodista

    Cuando era chico, entre los adultos circulaba un chiste, un chiste que yo muy bien no comprendía. El chiste decía así:

    "Un joven periodista desempleado va a buscar trabajo a un gran medio de comunicación. Le hacen una entrevista personal y en la misma le piden que escriba una columna sobre Dios. 

    El periodista está a punto de escribir cuando se detiene, levanta la cabeza y pregunta
- ¿A favor o en contra?"

    Ahí se terminaba el chiste explícito, lo que se contaba. Los oyentes suponían que el periodista había conseguido el empleo por su habilidad o viveza, todos daban por sobre entendido que los medios manipulaban la información y que el "¿a favor o en contra?" dependía de decisiones editoriales y no periodísticas.


    Ese chiste lo oí cuando era chico, a finales de los 70, en plena dictadura militar y luego de que habían perseguido y asesinado a Rodolfo Walsh. 

    Los tiempos van cambiando y cosas que parecía teníamos tan claras se nos van desdibujando.

¡Feliz día a aquellos periodistas que comienzan a escribir la columna sin preguntar: "¿A favor o en contra?" a su dueño de turno.

miércoles, 3 de junio de 2015

Escena escolar

    Estamos hablando con los alumnos sobre la educación y uno me mira y me pregunta.

- Profe, ¿para qué sirve lo que nos enseña?


    Me intriga saber a qué se refiere con "lo que nos enseña" y planteo mi duda.
- ¿Qué cosa?
- La literatura, los libros que nos hace leer.

    No necesito pensar, hace mucho tiempo que sé la respuesta y es una respuesta que le da sentido a toda práctica

- Para nada.

    Como veo los ojos atónitos de la alumna me siento en la obligación de agregar.
- Porque en el pragmatismo de empleado eficiente de estos días, es necesario hacer y saber cosas que no sirven para nada; son los pocos espacios de libertad que nos da la vida moderna.

     Miro a la joven y comprendo que no ha entendido pero también sé que mi explicación tampoco tenía ese objetivo, hay cosas que uno necesita que llegue después para comprender.
- Para pensar, para atreverse a pensar de una manera distinta de lo que te dicen que es normal.

     Agrego para que se quede en otro ejercicio inútil pero valiosísimo, el de pensar, el de tratar de darle sentido a lo que no lo tiene.

lunes, 4 de mayo de 2015

el vacío al poder

“Se terminó la política, ya nadie cree en los políticos.”
Esa frase, muy oída, es (como decían en el barrio) un engaña pichanga. Cuando votan a un famoso, qué piensan, que este famoso emerge de la nada ideológica para erigirse en las antípodas de la política y enfrentar como espadachín justiciero de la voz de los votantes en contra de una masa (para no decir amasijo) de políticos corruptos.
¡Cuánta ingenuidad! Algunos de nosotros ya llevamos 30 años de democracia y otros más y no deberíamos ser tan estúpidamente crédulos. ¿desmemoriados quizás?
Cuando el famoso ocupa el lugar del político no se está diciendo que no hay política, todo lo contrario, se está diciendo que hay una política pero que a nosotros no nos debe importar, que de la política se encargan ellos (los que siempre manejaron el país) mientras nos dan figuritas coleccionables para que nos entretengamos.
El vacío político no existe porque en el vacío no habría nada; si algo hay, ese algo está oculto, inaccesible. Todos sabemos que si algo se oculta, no digo que sea necesariamente malo pero sí, por lo menos, sospechoso.
No sé quién nos hizo creer alguna vez en este sistema democrático que se votan personas; se votan ideas de país, cosmovisiones, formas de entender la realidad y de pensar las soluciones.
Cuando las ideologías quieren ocultar sus verdaderas intenciones, montan un show, un espectáculo y nada mejor para un espectáculo que alguien del espectáculo y tendríamos que preguntarnos qué nos pasa cuando nos dan para jugar espejitos de colores.
Nadie carece de ideología porque nadie vive sin tratar de entender e interpretar la realidad. Y cuando el poder te convence de que la ideología dominante es la única manera de interpretar la realidad… bueno, perdimos y la democracia ya carece de sentido porque no estamos eligiendo sino aceptando.


sábado, 25 de abril de 2015

Me lo contó una amiga

Mi amiga me cuenta:

Llega él, siempre sabio en prejuicios, el profesor de libros que no ha leído, a darles una clase de frases hechas y lugares comunes.
—El problema de este país es que la gente no respeta las leyes.— dice dando inicio.
Y continúan las gansadas, las frases hechas, los lugares comunes y toda esa sarta de carteles más propio de las redes sociales que de las clase.
Y los alumnos en infinita paciencia, paciencia que considero por exceso innecesaria, escuchan el palabrerío infinito de la Nada. Sabios eran los griegos que sabían, que de la nada nada sale.
Bueno, oyen, quizás no escuchen a quien como Göebbels, miente, miente, esperando que alguien crea lo que quizás él no cree (si fuera malo); lo que quizás él cree (si fuera tonto).
Palabra más, palabra menos, justo un segundo antes del agotamiento mental de sus alumnas, en uno de sus tantos enunciados categóricos, sentencia con fuerza de verdad un arcaísmo espantoso.
—Lo del matrimonio igualitario es una estupidez y yo no puedo aceptar eso…
Una alumna optando entre la civilidad y el homicidio y el punto medio es la ironía que distingue entre los unos y los otros. Lo mira directo a los ojos y le dice.
—El problema de este país es que la gente no respeta las leyes.
 Pero el erudito en ignorancias sigue hablando y piensa que le han dado la razón y uno se da cuenta que cuando dudábamos de su "fuera" entra los antes planteados, sin dudas es el peor, la segunda opción.

Mi amiga me cuenta y yo quiero creer que no sea cierto y pienso y le digo que para optar entre Zenon el Estoico y Atila el Bárbaro, las opciones que propone el segundo son más sanas que las que propone el primero.


viernes, 17 de abril de 2015

Des-cuento

Relato sin coordenadas:

S decide echar a M porque se juntó con K pero C que ahora está con S, antes estaba con K y después se fue con una actitud no positiva mientras S que pateó a A se juntó con P para que decida por ellos…

¿Se entiende?
Yo tampoco.