domingo, 21 de mayo de 2017

fugacidad


el fugaz vuelo de la mariposa
ese sismo en el otro lado del mundo
lo perecedero que perece a cada instante
tu silencio categórico y presente
este vuelo fugaz de mariposa
con dos años de aleteo sin sentido
intentando lo que pudo no haber sido
derivando en las orillas del silencio
en un río heracliteano avasallante
que en su “aufhebung” se anula y se conserva
y concluye en un golpe contra el pecho
al que uno se acostumbra con el tiempo
y al destino de eternas soledades
que son cómodas, no duele como dicen
ese  raskolnikiano techo
al que uno se acostumbra en la mirada
y no es bueno ni malo lo vivido
es presente cronotópico invaluable
instantes
sólo instantes que nos arman
nos construyen en silencios

y se acaban.





miércoles, 17 de mayo de 2017

el arte, el circo y el mercado

Hay gente que hace arte, no importa lo qué haga; hace arte.
Soy profe de lengua y cuando enseño la “función estética” (la más difícil de explicar) le digo que es cuando hacen algo (un texto, que es un algo que interviene socialmente) para emocionar. El artista no expresa sus emociones (esa es la función emotiva), te emociona a vos.
Ustedes dirán: “¿Y eso a quién le importa?”
Pues a mí que lo estoy escribiendo frente a una problemática que me surge con ustedes y sus publicaciones.
Los artistas son artistas y las personas atrás de los artistas no me importan. De esa premisa parto para enfrentar un montón de enunciados de mierda sobre grandes artistas, un millar de enunciados benéficos referidos a mediocres artistas.
Pero volvamos al inicio, ¿qué es un artista?
Alguien que logra, mediante su texto (lingüístico, visual, auditivo o lo que fuere) emocionarme. Y no me refiero al golpe bajo, la sensiblería o el lugar común; hablo de verdadera emoción, que es algo que entra en conflicto con mi yo y me interpela y me replantea.
Y si hay algo que me agota al discutir con personas es que el objeto artístico dependa de los sujetos que lo hicieron.
Hasta el momento creo que no me entiende nadie, así que trataré de explicarme. Pero para explicarme cabalmente debo recurrir a distintos marcos de referencia, comencemos con el rock que me es más afín:
Me parece increíble la poética del Indio o el quiebre de Luka… eso no quiere decir que oyéndolos en muchas declaraciones no pueda pensar que uno es un pelotudo y el otro tenía el cerebro hecho mierda. Me gusta Pappo desde Pappo’s blues pero estoy seguro que no hubiéramos podido hablar ni dos segundos sin terminar a las trompadas. Eso no impide que me emocione con sus creaciones.
Vamos a la literatura que ahí tengo más variedad. Comparto la postura y la ideología de Galeano o Benedetti… sin embargo me parecen obras tan menores si las comparo con Borges (a quien detesto ideológicamente).
Me parece arte lo que Maradona o Messi logran con un balón y sin dudas no sería amigo de ninguno de los dos. Uno por contradictorio y otro por tibio.
Sin duda es arte (en este sentido de lograr emocionarme) la lucha permanente e inquebrantable de las madres de plaza de mayo y no me importa lo que, a boca de jarro, se le ocurra decir a Hebe.
El arte es emocionar, pero emocionar de verdad. No el llanto fácil de Daniell Steel o de cualquier golpeador bajo del mercado.
Creo que era un acierto del medio evo, época que respeto poco por estar manejada por una de las instituciones más represoras y oscurantistas, en el anonimato del artista.
Desde principios del siglo XX, quizás se lo debemos a la generación perdida o al dominio de la burguesía o quizás fue antes con los simbolistas y un Artaud o un Baudelaire, en el cual los mercados comprendieron que era más vendible el sufrimiento que el arte.
Nadie le compró una puta obra a Vincent (artista genial) y lo venden por millones luego de fabricar su suicidio, su oreja y su romance naif… se dieron cuenta y un tal Milo vende mediocridades mal copiadas de genios con una historia de rico-pobre-rico que no se cree nadie.
De pronto los anti algo no van a ver el único midachi que hacía algo parecido al arte porque está a favor del algo que ellos niegan.
Oigo Les Luthiers hablando de la realidad nacional y no lo puedo creer pero me siguen pareciendo geniales.
Sé que Celine fue nazi y apoyó los campos de concentración o que Cela era mierda de persona pero no me resta el placer de disfrutar de su obra.
Antes el mejor juez era el tiempo… pero hoy hasta el tiempo lo domina el mercado y se resucita productos como Locomía.
Entonces sólo nos resta educar. Ayudar a distinguir la paja del trigo… y eso es muy difícil cuando hay educadores que no las distinguen.
No importa quién lo haga, pero hay cosas que interpelan los valores establecidos, ponen en duda el mundo, no me importa que se llamen Rabelais, Puig o Fontanarrosa. No necesito saber de su vida, esos son artistas.
Veo actuar a Kevin Spacey o a Harvey Keitel y sé que son dos de los más grandes actores que ha dado el cine estos últimos años. No me importa como son como personas. Y no compro un Darín que aprendió a actuar de grande (para hacer siempre el mismo gran personaje) porque me hable políticamente correcto.
No sé si se entiende, pero estoy harto del show. De que la persona valga más que lo que hace.
Llévenlo si quieren a la política o a los deportes, no me hago cargo de las traslaciones que considero justificadas y válidas. Porque para mí el arte es la acción por sobre la persona… porque el arte para mí es la vida… y decime lo que quieras sobre la persona que quieras y yo me voy a fijar en lo que hizo y en lo que logró con lo que hizo.
Y este texto fue pensado muchas veces y nunca cabalmente escrito y hoy tampoco porque hoy tenía muchas cosas que hacer pero no estaba de ánimo y terminé escribiendo esto para defender de los “pro” y de los “k” gente que me parece valiosa no por gente, sino por lo que hicieron.

Pensamiento inútil de miércoles noctámbulo. Debería, como dice Les Luthiers, practicar más la epistemología y dejar de escribir.
Y si nadie entiende lo que quiero decir, tampoco significa que me angustie mucho.





lunes, 8 de mayo de 2017

¡Qué desastre esta RAE!

Voy a hacer un comentario porque me tienen inflado aquellos que se escandalizan con lo que «acepta» o «no acepta» la RAE como palabras de uso en nuestro idioma.
Y lo que más me preocupa es que esos comentarios los hacen gente supuestamente progresista.
Primero acordemos un detalle, como toda institución la RAE ha crecido ideológicamente, ya no es aquella que tenía el “speech” de un producto de limpieza («Limpia, fija y da esplendor»).
En la época de las monarquías o de los gobiernos verticalistas, la RAE era norma (con el significado de regla rectora), decía qué se debía y qué no se debía usar imaginando un lenguaje ajeno a quienes lo hablan, un lenguaje que subsiste por sobre el sujeto hablante.
Pero en realidad esto era una mentira, todos sabemos que el lenguaje es la forma de construir un estado de poder. El lenguaje que la RAE construía con su vara rectora de «esto está bien», «esto está mal» tenía que ver no con un verdadero uso del idioma sino con la aceptación de que el único verdadero era el que manejaban las esferas de poder.
En  esa época, lo único que nos salvaba era la literatura que hacía emerger desde el silencio las construcciones calladas de un pueblo.
Con el tiempo y el recambio, lentamente, como lo hacen las instituciones, la RAE comprendió que el idioma vive porque se usa y que los verdaderos dueños de la lengua son sus usuarios. Mientras pensaba esto, entró en conflicto con su carácter normativo. El sentido de la norma será, desde entonces, lo normal.
Había, sin embargo, en un intento de que el idioma no se resquebraje en miles de idiomas, pretender unificar esa normalidad.
Desde entonces, la Academia recaba información, estudia usos del pueblo (no de los grupos dominantes e ilustrados), los registra, analiza lo común y aconseja o desaconseja su uso.
Honestamente me parece brillante, una madurez como pocas instituciones han tenido y un espíritu verdaderamente democrático (más allá de posibles errores).
Pero, siempre el pero, los intelectuales supuestamente progresistas comienzan a escandalizarse con las palabras que acepta. Porque aceptar los usos del pueblo le duele hasta a los intelectuales que por lo general no provienen de esa masa silenciada. Y vemos publicaciones escandalizadas: «¡Viste lo que aceptó la RAE!», «¡Qué vergüenza!».
Qué vergüenza ustedes queridos come tintas. Cuán poca literatura hubiéramos tenido con gente con el espíritu de escriba que tienen ustedes.
Se aceptó almóndiga!!!!!.
Sí estimado, se aceptó que se usa en determinadas regiones; no se aconseja su uso porque no se impone, nada más. Si el idioma evolucionara como vuestra mente aún estaríamos diciendo «oculi» en lugar de «ojos». ¡Muy bien señora!, por eso se llama «oculista» al doctor que nos mira los ojos. La felicito, siga así.
Por otro lado, fíjese que al lado del término «almóndiga» agrega «desus. U. c. vulgar» que por si usted no lo sabía significa «en desuso, úsese como vulgar».
Qué lejos está el «filius» del «hijo».
El idioma es materia viva y tiene dos formas de crecer, o de la mano de los discursos hegemónicos que imponen un orden y un poder o de la mano del pueblo. No es cuestión de aceptar cualquier cosa (como usted está a punto de decir), porque dejaríamos de entendernos; pero tampoco es cuestión de darle la palabra a los doctos porque ellos lo van a usar para lo que siempre lo usaron, para marcar diferencias y generar valores y disvalores culturales, desvalorizando una cultura en pro de otra.

Amigos progres, dejen de publicar escandalizados lo que acepta o no la RAE. Piensen qué significa eso y, porfa, no se contradigan.



miércoles, 26 de abril de 2017

Los Algunos

Algunas personas,
por suerte sólo algunas.

Algunas personas están vivas
porque las trajeron al mundo sin preguntarles;
de haberlo hecho
muy probablemente aún lo estarían pensando
(evaluando costos, beneficios, conveniencias).
Sin embargo se prenden a la vida
como un choncaco
o como una bacteria a la parte enferma
con empecinamiento y sin sentido.
Algunas personas quieren seguir vivas
sin saber por qué,
sólo por estarlo.

Algunas personas aman lo más cómodo,
lo más parecido al cliché que le han vendido,
y se quedan a su lado
aún cuando el amor se ha terminado.
Persisten en la coexistencia
para no tener el fastidio de comenzar de vuelta.

Algunas personas viven de costumbres,
rumian rutinarias rutinas tranquilizadoras;
temen a los cambios y a los Otros,
a lo nuevo, a lo distinto
y se llenan la boca hablando mal de los jóvenes
que se atreven a hacer lo que no hicieron
y posiblemente quisieron.

Algunas personas toman un trabajo
y repiten lo que realizaron sus antecesores en el puesto
copian los esquemas prefijados
para evitar que lo imponderable (o la pasión) los sorprenda.

Algunas personas callan sus opiniones
para no molestar a las otras
o tienen la misma opinión que la mayoría
para tener la tranquilidad
de que aunque estén equivocados
estarán acompañados.

Algunas personas sólo hablan de los riesgos
no los toman, apartan de sí ese cáliz,
pero juzgan a los otros que si beben
con palabras soeces y vergüenzas.

Algunas personas viven mirando cómo viven los otros
desde una ventana abierta
que nunca se atreven a franquear.

Algunas personas evalúan todo lo que pasa
desde su conveniencia
incapaces absolutos de empatía
viven siempre temiendo que alguien se quede
con lo que ellos piensan que merecen.

Algunas personas creen que el universo se confabula
y que los Otros son los malos
y viven en el temor constante
de que sus fantasmas ganen esa batalla.

Algunas personas creen que la vida de otro Alguno
vale más que la vida de algún Otro.

Algunas personas piensan más en los límites
que en los encuentros;
en la careta
que en la cara;
en el tengo
que en el soy.

Algunas personas,
por suerte sólo algunas.


¡Qué mal me caen estos Algunos!




domingo, 23 de abril de 2017

Diálogo interteatral entre Bella y Bestia.


El actor entra a escena llevando en el bolsillo algunas monedas que le robó a Guillermo. La actriz apoltronada en un sillón relee las obras completas de alguien que alguna vez se hizo cine. El diálogo lo comienza él con la resignación y la tranquilidad de quien ya no espera nada de nadie.
BESTIA: Hola Bella.
BELLA: ¡Qué lindo oírte! Hace tiempo que no te oía (lo dice sin sacar la cabeza del libro).
BESTIA: Estuve  ocupado.
BELLA: ¿Valió la pena?
BESTIA: Sí. Realmente valió la pena que hoy siento tanto como las alegrías de ayer.
BELLA: Y por qué te desocupaste entonces.
BESTIA: Vos sabés que yo nunca supe.
BELLA: El amor está en los ojos, no en el corazón. (gira la cabeza y lo mira) ¿Debería enojarme con vos?
BESTIA: ¿Por qué?
BELLA: Por verme ahora; siempre que hubieras querido podrías haber venido en cualquier momento y hace más de un año que no te veo.
BESTIA: Sos la más bella manera que se me ocurre de combatir la tristeza; no entiendo por qué deberías enojarte.
BELLA: Siempre seremos sólo esto, ¿verdad?
BESTIA: ¿Qué cosa?
BELLA: Una débil y humilde ficción que no tiene sino la inconsistencia de un sueño…
BESTIA: Eres la Puck más bella que he conocido.
BELLA: Bueno mi Bottom con tu cabeza de asno, cuando el amor se acaba siempre volves a beber de la vertiente de mi lecho.
BESTIA: El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las idioteces que cometen. Me gusta tu lecho. Nunca hubo deudas ni promesas entre nosotros. Eso es quizás lo que haga que seas lo más sano que he vivido.
BELLA: No vas a aprender nunca mi niño grande, mi pequeño Bestia.
BESTIA: No, nunca.
BELLA: No te hacía una pregunta. (vuelve al libro) Asumí alguna virtud si no tienes ninguna.
Pausa. Mutis por foro de ambos.
La noche despunta como un fantasma que pide venganza y se llena de ruido y furia.
Retornan a escena.
BELLA: ¿Te veré otra vez?
BESTIA: Siempre vuelvo. El que vuelve demasiado rápido llega tan tarde como el que vuelve lento.
BELLA: Miserable soy si soy sólo remedio.
BESTIA: (Sonríe) juguete amor, no remedio, ambos somos solo juguetes de dos niños que no se atreven a crecer.
La mañana está vacía y uno se encuentra contando esta historia como un idiota.
El actor se retira pensando: Al nacer lloramos porque entramos en este vasto manicomio.

Y la tristeza no desaparece pero se hace tolerable.





viernes, 21 de abril de 2017

Una mirada

Los ojos no mienten diría mi abuela.
Los animales salvajes lo saben antes que mi abuela, por eso miran a los ojos previo a atacar, de esa manera comprenden la peligrosidad del oponente. Una mirada de ojos basta para saber si podemos atacar o debemos huir.
Eso en todo.
Cuando alguien tiene algún interés en nosotros, lo primero que nos lo indica es la mirada; es la mirada la que hace que nos acerquemos e intentemos sacar algún tema de conversación.
Cuando no le caemos bien a alguien (algo que me ocurre con frecuencia), el primer lugar en cual lo notamos es en la mirada… y no valen discursos ni hipocresías que puedan ocultar de esos ojos el "no te banco".
Cuando alguien nos quiere, lo notamos en su mirada… y cuando no nos quiere… es más fácil darse cuenta.
Cuando alguien nos miente, es la mirada la que delata y nos obliga a hacer miles de preguntas o a callar y pagar igual con igual.
Cuando alguien nos admira o desprecia, la mirada es casi la misma pero tan distintas que se hace evidente.
La mirada habla, habla por sobre las conciencias, habla sin protocolos de buen comportamiento, la mirada evidencia.

Será por eso, quizás, que cerramos los ojos al besar. Para que no se den cuenta... o porque no queremos darnos cuenta...






miércoles, 12 de abril de 2017

Apuntes sobre los resultados del Operativo Aprender 2016

Definiendo intencionalidades y lector modelo.
Yo no hago este texto porque esté al pedo ni porque me dé más lectores (nadie lee estos textos). Si tengo un seguidor en el blog es mucho y posiblemente ni eso. Lo hago porque creo que debemos hablar, volver a hablar y entendernos, tratar de comprender qué es relevante y qué no lo es.
Este texto es para aquellos que se preocupan por la educación de sus hijos y por los caminos que las políticas están tomando. Está hecho porque creo que no hay otras lecturas, que los que las tienen se han cansado de decirlas y los que las dicen piensan que tienen la batalla ganada.
Fue escrito para quienes no se conforman con titulares.

Comencemos con algunas premisas:
1) No está mal evaluar los procesos porque el resultado nos permite modificar y reformular las acciones futuras; ver el efecto de las pasadas y construir un presente acorde con la realidad.
2) Está mal evaluar, si lo hacemos para juzgar.
3) Los datos estadísticos son datos y si las herramientas usadas son las correctas, son indiscutibles… como datos. La lectura que se haga de esos datos, bueno, eso ya es otra cosa.
4) Los datos no sirven para nada si no se leen e interpretan, pero esa lectura inevitablemente (para bien y para mal) está marcada ideológicamente por el lector. Ya estamos casi dos décadas entrado el siglo XXI y hablar de objetividad no sólo peca de ingenuo sino de pelotudo.
5) Los datos se leen confrontando unos con otros agrupados en distintas categorías. Establecer esas categorías es el acto más ideológico que hace el lector. Desentramar la ideología implicada en esa lectura es la obligación de quien lee ese informe.
6) Cuando una evaluación estadística explora datos que ya sabe previamente, es muy fácil suponer que sólo se hace para justificar luego acciones consecuentes con esa lectura.
7) Los siete puntos antes dichos tienen validez si los indicadores están obtenidos con herramientas idóneas; si agregáramos el problema de que tal vez la herramienta no sea la adecuada, “altroque”…
Leo el primer informe de los resultados del Operativo de Evaluación Aprender disponible acá.

No voy a discutir los datos ni la forma de obtenerlos; no porque esté completamente de acuerdo, sino porque considero que no tengo las competencias intelectuales y académicas para hacerlo (se supone que lo han elaborado pedagogos y teóricos que cayeron a la educación pública o se elevaron a la privada.)
Sí puedo leer y discutir la lectura de los resultados.
a. Lo primero que me llama la atención es la cantidad de resultados que no hacía falta evaluar para conocerlos. Que un joven con una situación económica-social más desfavorable tiene más dificultades para la adquisición de conocimientos escolares es una verdad de Perogrullo, quizás por eso se los llama “en situación de vulnerabilidad”.
b. Lo segundo que me llama la atención son las categorías más comparadas en el documento:
escuela de gestión pública-escuela de gestión privada
nivel socioeconómico (muy extraña la manera de designar el nivel también): alto-medio-bajo
nivel según el género (sí, no estoy mintiendo): varón-mujer


¿Soy el único que percibe en esta lectura los viejos estereotipos machistas en los cuales a las mujeres se les asignaba la literatura y a los varones la matemática porque “las mujeres son más sensibles” y “los hombres son más inteligentes”?
Años tratando de combatir estos prejuicios que se cimientan tanto en la psiquis que los convierten en reales para que saquen como indicador esta diferencia cultural y lo tiren todo a la mierda.
Otro dato ridículo es el indicador de sobreedad. ¿y por qué es ridículo? Porque se lo enfrenta según el sector que la gestiona. A ninguno se le ocurrió que en la gestión privada haya un porcentaje ínfimo de alumnos de dos o más años de sobreedad se deba quizás al amable consejo que les dan en estas escuelas a sus padres cuando su hijo repite por segunda vez: «Debería enviarlo a otra escuela, acá no va a aprobar»


Otro dato estúpido es el que se establece según los ingresos de los grupos familiares, alto-medio-bajo (ya expresé mi disconformidad con las palabras empleadas para clasificarlos). Bueno, algo genial han descubierto estos brillantes estudiosos de la pedagogía: parece que los jóvenes mientras menos problemas económicos tienen mejor rinden en el colegio… (¿no me digas?¿ni me lo imaginaba?). Seguro que algún pelotudo saldrá con el «yo tenía un amigo que…» vamos, las excepciones hacen las reglas y desaparecen en las estadísticas.

Mi intriga, frente a tamaño gasto que se hizo en esta evaluación, ¿es para qué se hizo?
Un análisis que era interesante, evaluaba el rendimiento en las distintas áreas de acuerdo a si habían asistido a jardín de cinco o no… pero cuando voy a los resultados me los volvieron a dividir en pobres-clase media-ricos. ¿Por qué?
Ah, me olvidaba. Según el ámbito también. Descubrieron que en las escuelas rurales hay más dificultades de comprensión lectora que en las urbanas… ¿esto se debe a que son más brutos? No señora gorda sentada en su casa leyendo una revista de chismes o una novela romántica, no. Esto se debe a lo poco familiares que le son los artefactos letrados (llámelos usted libros, revistas o como quiera) a esta población.
Y bastante bien les va, gracias sin dudas a sus docentes, para ser personas que no encuentran un libro en otro lugar que en la escuela.
Lo de dividir según el género es vergonzoso, según este informe queridas mujeres, ustedes sólo sirven para la lengua y la literatura. Usted, señora de cola chata oyendo su radio o viendo su tele ¿sigue pensando lo mismo? (…) Sí, ya sé pero no estamos hablando de usted, usted tampoco sirve para la literatura (…) Bueno, deje ahí.
Otro dato sorprendente y esclarecedor es el que nos permite saber, nunca se me hubiera ocurrido, que si un chico trabaja además de estudiar, tiene más dificultades de aquellos que no trabajan… ¿no me digas? Guau, qué dato.
 
Algo que creo se les escapó o no supieron leer. En este informe que se presenta absolutamente diacrónico, se atreven a comparar (por error quizás en forma sincrónica) los resultados con los obtenidos en las ONE 2013.

Y saben que el nivel entre satisfactorio y básico ha crecido del 2013 al 2016. No señora, no se fije en la barrita azul, eso marca solo los pocos que se destacan por sobre la media, fíjese en la verde y en la naranja… sí, en esa señora. Muy bien. Excelente, la felicito. ¿Se dio cuenta de que el único dato preocupante es matemáticas? Ahí hay que trabajar porque lo básico avanza por sobre lo satisfactorio. En todas las otras barras el crecimiento de la calidad es notoria y si a eso le sumamos el crecimiento de matrícula incluyendo gente que siempre quedaba fuera del sistema ¿qué les dice?
Ah, no te dice nada… Bueno a mí sí. Estamos en buen camino, con muchas cosas para mejorar, pero estamos en buen camino.

En primaria, donde ya había más incluidos desde antes, es más notorio el crecimiento. Pero este dato en el informe ustedes lo pasarán por alto (el informe sólo le dedica dos páginas cuando deberíamos hacer una progresión desde las ONE 2005, 2007, 2010 y ver también como dato el crecimiento de la matrícula), cuando es, quizás el dato más significativo de todo el informe.
Este es un dato imperdible, así que no se lo pierdan:

Sí, leyó bien: “Conforme aumenta el nivel socioeconómico de los estudiantes aumenta el porcentaje de quienes asisten a escuelas del sector privado.” Bah, ¡qué genios! Nadie se lo hubiera imaginado. Es como decir que mientras más dinero tienen, más se atienden con médicos del sector privado… un datazo.

En conclusión, porque me aburro de mí mismo.
Frente a tantos datos irrelevantes, ¿qué es lo que pretende hacer el Estado con este informe?
Pues muy simple, hacerte creer que la educación privada es mejor que la pública; que los ricos son más capaces que los pobres y que los varones son más inteligentes que las mujeres. Sacá tus conclusiones.
Llegado a este punto, sí usted lector piensa que eso es cierto, lamento decirle que ha perdido tiempo leyendo todo esto. Deje de leer ya, antes de que se enoje conmigo.
Esto no es una evaluación, es una estrategia de justificación para desmantelar la escuela pública, someter a los pobres y a las mujeres y seguir manteniendo el régimen de poder enquistado hasta ahora.
No señora, no soy K y si lo fuera tampoco importaría. Le estoy haciendo una lectura fundamentada de este informe y me sorprende que haya llegado a leer tanto. Podría quizás usted generar algún comentario con fundamento.
A vos que me entendiste y luego de haber visto las chicanas y mal trato que se sometió a la escuela pública estos días… ¿no te hace pensar?
Yo caí en la escuela pública… y en una escuela pública mucho más deficitaria que la actual.
Pocos o nadie va a leer el informe, sólo algunos leerán los resúmenes tendenciosos del gobierno de un informe que ya de por sí es tendencioso, la mayoría se conformará con el par de enunciados espectaculares que diga la televisión.
Yo no soy nadie, sólo un profesor (quizás de alguno de sus hijos) que se tomó la molestia de leerlo, entenderlo y tratar de brindar otra lectura. Porque no puedo dejar de creer en que la clave es generar consciencia, despertarte de esa somnolencia.
Si a vos te sirve, tómalo y si no déjalo. Estamos en una época tan egoísta que dudo se entienda este gesto.

Gracias por leerlo y porfa, ¡pensá! Que no duele y es gratis.