viernes, 30 de diciembre de 2016

Frases

Llévame a tu casa o invítame a la mía
yo no haré nada que tú no quieras
con la condición de que tú hagas

todo lo que no te pida.





sábado, 24 de diciembre de 2016

deseos navideños.

Cuando era chiquito, me enseñaron que en las fiestas hay que desear… de adolescente aprendí que “desear” era mucho más interesante de lo que yo creía. Pero la idea era “desear”, en las fiestas había que “desear” mucho para que quizás y con suerte se cumpla algo.
Claro que todo dependía de la meritocracia. Si uno había sido lo suficientemente bueno, se cumplía y si no… bueno, lo obvio.
De grande comprendí que todo dependía del azar y que, si uno deseaba suficientes cosas, alguna, inevitablemente se iba a cumplir (por ley de probabilidades, si lanzo una moneda al aire y deseo que salga cara tengo 50 % de probabilidades; pero si deseo que salga cara del mismo modo que deseo que salga ceca… bueno, las probabilidades de acertar son de un 100 %).
Entonces he decidido hacer mi lista de deseos… de los deseos que pueden ser enunciados, claro está.
Deseo:
1) Que cuando uno tiende una mano el otro no se sienta obligado a responder con ninguna gentileza. Me incomoda decir que no a cosas que te ofrecen por compromiso.
2) Que cuando te tiendan una mano, no esperen nada a cambio y que lo hagan porque les salga sin esperar que al final haya recompensa…
3) Que la gente deje de mirar el trabajo ajeno y quejarse de lo que hacen o no los otros como excusa para no hacer nada.
4) Que los que hablan de compromiso se comprometan, que los que hablan de jugarse se jueguen y, por qué no, que los que hablan de “no hagamos nada” militen por eso y dejen de rompernos los huevos a los que creemos que es posible.
5) Que los que dicen que te extrañan, te extrañen. Que los que no te lo dicen pero lo sienten, que lo digan.
6) Que los hermanos no peleen tantas veces por boludeces porque la hermandad es el único vínculo que no puede romperse.
7) Que los hijos sepan distinguir entre los problemas que afectan a los padres y los problemas que los involucran a ellos.
8) Que los “seguros” se permitan por una vez dudar.
9) Que los resentidos y los que odian puedan ver más allá de sus resentimientos y odios.
10) Que los que encuentran siempre algo malo en lo que dice el otro se oigan alguna vez.
11) Que los que piensan que hay una verdad se den cuentan… alguna vez.
12) Que los que se creen geniales se sientan mierda.
13) Que los que se sientan mierda se crean geniales.
14) “Que gane el quiero la guerra del puedo”.
15) Que los que creen que si lo dice mucha gente es verdad se den cuenta de lo equivocado que están.
16) Que los superados sean superados.
17) Que los olvidados sean recordados.
18) Que la gente que uno quiere no se muera.
19) Que los regalos no sean obligación.
20) Que la literatura siga siendo un artefacto inútil.
21) Que no se extienda la saga de Star Wars.
22) Que el lupus sea una enfermedad curable.
23) Que el cigarrillo no de cáncer.
24) Que la paz mundial no sea sólo un deseo de las concursantes de un certamen de belleza.
25) Que los medios masivos de comunicación comuniquen.
26) Que los reyes se mueran (aunque sean magos).
27) Que los amigos no esperen nada a cambio de su amistad.
28) Que el saber siga sirviendo para conquistar mujeres.
29) Que desaparezcan los pronombres posesivos porque carezcan de sentido.
30) Que la realidad siga tan inaprensible como siempre.
31) Que la vida se deje besar la boca de vez en cuando.
32) Que valga más el yo soy que el yo tengo.
Finalmente…
Que no existan las listas de los deseos porque no hagan falta…

Felicidades a todos, que la noche sea “buena” y que el año sea “nuevo”.






miércoles, 21 de diciembre de 2016

La silla vienesa.


“Su luna de miel fue un largo escalofrío.” H. Quiroga

Su luna de miel fue un largo escalofrío. Cogían noche y día, solos, acompañados, con juguetes y sin ellos, a toda hora. Lo quería mucho y hubiera sido capaz de ofrecerle cualquier cosa que él deseara. Pero algo en la mirada de Jordán la intimidaba, la hacía termerle y a la vez desearlo.
Él, por su parte, la amaba, profundamente. Sin darlo a conocer más allá de su deseo y su llenarla de saliva todo el cuerpo lengüeteando hasta los lugares menos pensados.
Durante tres meses (se habían juntado en abril) vivieron una dicha muy especial. Pero una tarde, luego de terminar de hacerlo, luego de sentarse a la mesa (como siempre) en las desvencijadas sillas vienesas (con la cuerima rota y la goma espuma desvencijada). Él apoyando sus pelotas y ella con el orificio anal dilatado. Luego de esa tarde, todo cambió.
Ella sintió un cosquilleo, como un eco del amor que habían hecho. Él no sintió nada.
Nunca más actuó igual, se resistió incluso a sus impulsos. Él pensó que ella estaba agotada, que su eterno deseo insatisfecho la había hartado. Y era lógico, no salían nunca de la casa… Jordán siempre tenía ganas… ella, no.
Comenzó a pasar más tiempo recostada. Acusaba dolores de vientre y de cabeza. Alicia (así se llamaba) tuvo una serie de desvanecimientos que preocuparon a Jordan.
Inaudito en él, símbolo de su cariño, llamó al médico.
¿Qué le pasa?
No sé, está débil y sin ganas…
El médico la miró, auscultó y todo lo que hacen los médicos en esos casos… pero conocía a Jordan y suponía el mal.
Tenés que dejarla descansar… ya se pondrá bien. Si mañana se despierta como hoy, llamame en seguida.
Al día siguiente Alicia seguía peor y se pudo constatar una notoria anemia. Se levantaba sólo para vomitar y no había nada que su estómago tolerara.
Jordán la custodiaba, celoso. Ya había ido de otras a sacarse las ganas pero no servía, la quería a ella y la quería bien.
Una mañana Alicia se despertó gritando. Jordán a su lado, solo abrió los ojos para verla desgarrándose la piel a arañazos.
Sacámelas, sacámelas… gritaba deseperada.
La pesadilla se repitió y los médicos determinaron locura y aplicaron antidepresivos.
Ella pronto olvidó sus alucinaciones pero no mejoró nunca.
Una mañana del 21 de diciembre murió sin que nadie supiera por qué.
Cuando la maquillaban para que luciera su hermoso traje de madera recién comprado, el encargado de la funeraria lo llamó. Dio vuelta el cuerpo y le mostró el ano.
Mire, parecen picaduras…
Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.
El cuerpo se mueve… dijo el encargado y apretando las nalgas de la muerta salieron millones de pequeñas arañas que se desparramaron por todo el lugar.

Desde aquella tarde en que Alicia y Jordán se habían sentado en las desvencijadas sillas una de esas arañas de campo, pequeñas y saltonas, había puesto sus huevos en el cuerpo de ella. Poco a poco se la fueron comiendo por dentro… casi como el amor.












miércoles, 14 de diciembre de 2016

Siempre supe...

Yo siempre supe
que nací para estar solo
y esto podría ser un poema
pero no lo es.
Tal vez he hecho
Mucho daño sin saber,
lo que siempre supe,
que nací para estar solo.
Podría ser un poema…

pero no lo es.








viernes, 9 de diciembre de 2016

Desecnuentro



Las palabras son siempre un desafortunado desencuentro planificado. El Otro, sólo una excusa a quien culpar de las decisiones que ya hemos tomado… hace tanto.
Si dejáramos hablar a los cuerpos, a la cabeza en el hombro recostada, a los silencios de almohada…
Pero no se puede, parece que es imposible, querer y dejar quererse sin esperar nada.
Y pensar que no reclamamos, y quejarnos de que el otro reclama.
Y hacer inútil el cariño por llenarlo de vanas palabras.






domingo, 27 de noviembre de 2016

Diálogos entre Bella y Bestia: Paradoja.



Mientras arma su bolso, Bella ella siempre, para irse definitivamente.
¿Qué es una paradoja en el lenguaje?, me pregunta.
Yo miento. Le respondo.
Me mira con esos ojos para perderse en ellos y comprendo que no entiende.
Si yo afirmo que miento y soy sincero, no estoy mintiendo entonces no es cierto que mienta y estaría mintiendo entonces sería cierto y no mentiría; ¿entendés? Es un enunciado imposible.
No sé si entendí bien.
–«Yo te amo con toda el alma», me dijiste ayer, hermosa.
Sí.
Bueno, eso es una paradoja.
¿Entonces la paradoja es como una contradicción?
No, todos tenemos contradicciones, es un imposible.
Sigo sin entender.
Yo también.

Terminó de armar su bolso y se fue. Yo me quedo viendo la final de la Copa Davis, Argentina es por primera vez campeón… y no me importa.




lunes, 21 de noviembre de 2016

un texto que quiero, escribo como puedo y no debo publicar

Yo quiero un montón de cosas
Que cuestan momentos
Pero el lapso cuesta plata
Que gano con tiempos
Para pagar las deudas del debo
Que inculcan los siervos
Del gran arrepentimiento.
Yo puedo algunas cosas
Que me permiten mis bienes
Que no es más que mi viejo trabajo
Y mi agotado silencio
Sabiendo que debo callar
Cuando me ahoga la bronca
El debo me obliga a estar
Soportando los puedo
Deseando los quiero
Y transitando esa sutil
Línea frontera

Entre los quiero y los puedo.











sábado, 19 de noviembre de 2016

Pensamiento inútil de sábado: Los fanáticos defensores de la lectura son todos unos prejuiciosos


La siguiente enumeración puede ser traspalada a cualquier otro objeto artístico: pintura, música, películas. Y pretende enumerar los consumidores de arte que tienen una visión restringida de las posibilidades de consumo.
Prejuiciosos lectores:
1) Está aquel que siente la necesidad de valorizar estéticamente todo lo que le gusta… y digo yo; ¿por qué o  para qué? Muchos textos me gustan y sé que no tienen grandes méritos literarios, no me ofende si me lo dicen pero ¡guay! con decirle a un lector de Cohelo que lo que lee es una porquería porque si no ponen el grito en el cielo te caen con esa frasecita irónica y pelotuda… “claro, porque no todos somos tan inteligentes como vos…
Querida, si tenés un solo argumento para defender la originalidad y la esteticidad de los libros de autoayuda, usala porque lo necesitan; y si no lo tenés, qué problema hay en decir: “sí es malo pero a mí me gusta.
2) Están los amantes del canon académico y nada que no pertenezca a esa lista de consagrados será jamás valorado por ellos. Gente capaz de citarte a Borges o los premios Nobel; que sabe de Homero y de Dante pero desconoce cualquier texto que no pertenezca a esa GRAN lista de las academias y los citadores compulsivos. Lamentablemente entre estos lectores hay mucho sobaco ilustrado y lectores de segunda mano. Si supieran realmente lo despreciados que han sido por las academias en otros tiempos autores que ellos glorifican.
3) Están los que leyeron tres libros y por ello se creen lectores… tristemente “el principito” por ser breve y de fácil lectura cae en manos de estos personajes que acusan a todo el mundo de no leer cuando ellos no han leído gran cosa.
Haciendo acá una digresión, “El Principito” es quizás el primer libro de autoayuda y posiblemente el único que pude terminar de leer; más dañado por sus lectores que por sus méritos.
4) Están los antipopulares… son lectores que aborrecen todo lo que se ponga de moda. Odian los best sellers como un ateo a dios. Son incapaces de ver méritos en obras que, podrán estar de moda, pero tienen más de uno. Si estos lectores se pusieran a pensar en el exitazo comercial que fue el Quijote, en los logros mercantiles de Shakespeare o en la forma de pagar las deudas de Dostoievski quizás lo pensarían mejor.
5) En contrapartida, están los que les gusta lo popular por ser popular. Sin análisis posible, si el mercado lo vende, ellos lo compran y lo almacenan en su biblioteca y lo defienden a muerte y posiblemente nunca lo lean porque se conforman con la película. Cuántos idiotas habrán comprado los tomos de “las mil y una noches” pensando en el argumento de la novela. Para ellos los lectores son sólo aquellos que tienen el último libro de moda.
6) Están los ideologizados, los que siguen un autor por lo que dice. Amo la postura política que siempre ha tenido y sostenido Galeano. Pero acordemos, exceptuando “las venas abiertas…” no es uno de los escritores que uno pueda decir de excelencia. Me pasa con Benedetti y con muchos otros. Un buen lector debería separar los méritos del libro de la vida de su autor, estoy cansado que me digan: “Vos leés a Borges, es tan soberbio.Borges podrá ser lo que quiera pero su literatura es genial.
7) Los más insoportables son los lectores cholulos, esos que consiguieron una firma o hablar con un autor y entonces se vuelven fanáticos. Y sobre los fanáticos no voy a hablar porque no me los banco.
8) Están, también, los lectores frikis. Esos que se apasionan con las cosas raras… mientras más raras mejor. Y si no las comprenden llegan al éxtasis de lector. Para ellos la literatura tradicional es toda una bazofia.
9) Los amantes de la no-ficción son insoportables. Principalmente para aquellos que disfrutamos de la ciencia ficción y del Manga. Evalúan todo en categorías de posible o imposible y hacen enunciados tipo “¡qué fantasma!” para decir que eso no funcionaría en la realidad. Hermanos, la literatura son mundos, qué aburrido leer siempre el mismo.
10) Los panfletarios encuentran en los textos, permanentemente, discursos políticos y eso determina para ellos la calidad o no de un texto… pobre Celine. Para ellos, la literatura con el único fin de entretenerse no es válida, lo cual es una pena porque no saben lo que se pierden.
11) Están los que renuncian al libro ni bien encuentran alguna dificultad y luego critican descaradamente libros que son grandes obras. Deberían pensar que el problema no es la oscuridad del libro sino su incapacidad para disfrutarla.
En definitiva, leer es leer y no te hace mejor persona hacerlo ni peor no hacerlo (por más que los profes de literatura insistamos en su práctica). Es muy fácil demostrar que una persona que lee mucho, no necesariamente es mejor o piensa mejor; tiene, quizás, y eso depende de qué lea, una variedad más amplia de vocabulario.

Nada más… y con suerte.









lunes, 14 de noviembre de 2016

Pensamientos inútiles de lunes: El aprendizaje de la escritura.


Mi hija aprende a trazar unas letras encadenadas, aún sin sentido, pero en renglones de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo… Mi hija está aprendiendo a escribir.
Las personas alfabetizadas toman la escritura como un lenguaje natural sin considerar lo complejo que es su aprendizaje y las características simbólicas y culturales de este lenguaje.
Pensemos sólo el «mise en abyme» que representa para los occidentales ya que la letra escrita es representación de los sonidos que representan las ideas del mundo que conocemos; o sea, nuestra escritura no es directa sino representación de representación.
Por otro lado la estructura combinatoria de 27 grafemas (no necesariamente fonemas ya que hay fonemas que se representan indistintamente con dos o más grafemas y otros fonemas que no pueden ser representados si no es con la combinación de dos o más grafemas) capaces de generar infinitos enunciados. Un conjunto finito capaz de generar infinitos resultados.
Otra particularidad, absolutamente arbitraria, es la representación de la cadena sonora en la escritura renglonada de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Esa direccionalidad de la lectura no es natural sino cultural y es suficiente ver otros tipos de escritura para darnos cuenta.
La idea de palabra, separada mediante espacios es también un capricho de la escritura; nadie, cuando habla, separa cada palabra con pausas, la oralidad es una cadena continua.
La captación de la palabra como unidad que incluso tiene un reconocimiento visual global, podemos alterar algunas letras pero el lector alfabetizado, si no alteramos significativamente el dibujo de la misma, la va a reconocer (en Internet circulan miles de juegos en donde se altera el orden de las letras o se las cambia por números u otras modificaciones y ninguno de nosotros tiene dificultad en leer) es otro capricho de la escritura.
Y por si fuera poco, eso sólo es el inicio de las complicaciones, porque luego habrá que atender a los formalismos culturales de la sangría, del punto y aparte, de la distribución en párrafos o versos, de las características formales de cada género discursivo.
Los niños aprenden a hablar sólo por el contacto con otros hablantes y su necesidad comunicativa pero el aprendizaje de la escritura es muchísimo más complejo. Nadie escribe como habla; o por lo menos, nadie debería escribir como habla.
A ver Juancito, contame qué querés poner… el chico habla. Bueno, escribilo así.
No señorita maestra, no debe escribirlo así; es como si a alguien que está queriendo aprender a jugar al ajedrez le preguntamos cómo mueve las fichas cuando juega a las damas y luego le decimos que haga lo mismo con las fichas de ajedrez. La escritura tiene normas y formalidades que la oralidad desconoce.
La escritura, el verdadero aprendizaje de la escritura, conlleva años (muchos) y esfuerzo. No es para nada natural como sí lo es el aprendizaje de la oralidad.
Y nuestra sociedad es más escrita que hablada; las esferas de poder dominan sus estructuras a través del texto escrito y no de la oralidad. La oralidad está reservada para los peones.
No aprende de igual modo un niño rodeado de artefactos letrados a un niño que sólo ve estos artefactos en la escuela. No es lo mismo dominar con habilidad y velocidad el Whats App que hacer un texto institucional o académico.
¿A escribir se aprende escribiendo? Sí, pero también y principalmente leyendo. Leyendo variedad de textos y cuando esos textos son diferentes a los del entorno del sujeto de aprendizaje, mejor.
Otro error bastante común entre quienes no estudian ni enseñan la escritura es suponer que el aprendizaje de la escritura es un aprendizaje semántico, de significados, de vincular una palabra con un significado. Pero no es para nada así, el niño cuando aprende a escribir, ya sabe hablar, ya hizo esa vinculación entre las palabras y las ideas e incluso emplea conectores y subordina enunciados con facilidad. El aprendizaje de la escritura, es en realidad el aprendizaje de los aspectos formales, de las convenciones.

Por eso, cuando veo que mi hija encadena (aunque no tenga ningún sentido) letras escribiéndolas de izquierda a derecha, comprendo que inició el aprendizaje de la escritura. Ya no copia algo que ve, crea una combinación respetando normas de la escritura suponiendo un mensaje, el valor simbólico de la escritura. Entonces, ni temprana ni tardíamente (no hay un límite de edad para esto aunque como todo si uno es más joven se aprende y se naturaliza más rápido), ella comenzó un aprendizaje indispensable para la sociedad en la que vivimos, un aprendizaje que no va a terminar nunca porque como dijimos, la posibilidad de géneros discursivos (cada uno con sus propias reglas) es infinita. Ya me ven, con 45 años y aún tengo tantos textos por aprender.





sábado, 12 de noviembre de 2016

Mañana de sábado soleada

Mañana de sábado
El sol se impone con calma
La vecina habla con su amiga a los gritos
Mi hija duerme aunque se ha acostado temprano
Me entero por un amigo que Leonard Cohen murió sólo su cuerpo
Escucho desde esa información uno de sus discos que tengo encarpetado
Un disco que hacía meses que no oía por la vorágine del día te devora los tiempos
Siento ganas de agarrar ese libro regalado de Prevert y volverlo a leer y volverlo a sentir
Sin embargo me mantengo sentado escuchando a la vecina a Leonard a la vida que pasa sin pausa
Sin apuro mi hija se acerca con los ojos lagañosos y una sonrisa perfecta para reclamar su desayuno yoguroso
Nada pero nada puede quebrar una mañana sin rutinas y sin euforias de trabajos postergados y poética simplona y vulgar
Tiro una disculpa al vacío de alguien que ya está harta de mis arranques temperamentales y singulares de repletas inseguridades
Prendo un cigarrillo junto a la ventana mientras pienso que hoy no va a pasar nada extraordinario en mi vida ni en la de nadie
Pienso en un frustrado asado y una fallida cita y unas desafortunadas palabras y una voz del pasado que llama
Hay gente que disfruta la rutina y otras encuentran placer en los sobresaltos extraordinarios
En estos días prefiero viajar ligero de expectativas y de escenarios
El placer del día a día en matiné continuado
Un cine de la infancia
Un sábado.

Me siento
Escucho la calma de los días
Con una única seguridad de que es sábado

Y que te extraño.



domingo, 30 de octubre de 2016

Día de mudanza (poema de diccionario)

Una casa no es una casa
(dirá, mientras fuma su pipa, René)
es la epidermis de un yo
expandido hasta la calle.
Es la fachada de un ser
que se esconde
en el fondo de un patio.

Mudar

alegría y tristeza de
cambiar.
Dejar la casa que se habita
pasar a vivir otra.
Cambiarse ropa o vestido,
dejando el puesto en depuesto.
Abandonar las plumas o las pieles;
la voz de adolescente.
Dejar algo,
tomar otra cosa en su lugar.
Ser otro ser
(sin Dinamarca, ni fantasma),
otro estado,
otra forma,
otro lugar.
Dejar el modo de vida,
el afecto
trocarlo por otro.

Mudanza

Acción y efecto.
Traslación.
Inconstancia o variedad
de los afectos
de los dictámenes.
Cierto número de movimientos
al compás.

Y yo bailando,
otra vez
y como siempre.












viernes, 28 de octubre de 2016

Celebración de cumpleaños




Me despierto antes de que el despertador suene
Beso la espalda que a mi lado duerme
En el baño cepillo mis dientes
Y empasto en corticoides las manchas del lupus
Luego los remedios diarios que tomo desde los diecisiete
Prendo la computadora mientras caliento el agua
Vacío y lleno el mate de yerba vieja a nueva
Reviso correos y redes que de social tienen muy poco
Repaso las clases del día
Despacho unos correos de la semana
Saludo a mi hermana en su cumpleaños
Voy al trabajo y paso 13 horas adentro de un colegio
Vuelvo…
El face me recuerda que es mi cumpleaños
Destapo una cerveza
Me siento frente a la televisión apagada
Y, mientras bebo, espero que vengas

Para que el día tenga sentido.









lunes, 24 de octubre de 2016

Diatriba

No te metas,
lo arreglarán ellos.
Defender la hipocresía
es la ley
de las comunidades mediocres.
Hay que oír las dos campanas,
dirán unos
que no oyen ninguna.
El agredido siempre está solo
esa es una ley.
Mientras todos observan
para ver qué pasa
y ponen en duda
hasta las más evidentes huellas.
Mientras todos buscan
las justificadas razones,
el agredido está solo.
Y es que nadie se da cuenta
que no hay razones
que puedan justificar
las agresiones.
“Dejá de ponerte de víctima”
“salí de ahí”
dirán los que se la saben todas
como si fuera tan fácil
En estas comunidades mediocres,
meritocráticas,
piensan que el agredido
se lo merece
y que el agresor
es buena gente…

Y si no lo piensan,
bueno,

no se meten.





martes, 18 de octubre de 2016

XXY y el sexo de las orillas. Análisis personal del film XXY de Lucía Puenzo




El objeto.
XXY es una película escrita y dirigida por Lucía Puenzo estrenada a mediados del 2007. Está basada en el cuento «el cinismo» de Sergio Bizzio.
El film parece tratar, supuestamente, de una joven con síndrome de Klinefelter, pero no deberíamos quedarnos con eso ya que acota las lecturas de la película y torna confusa su significación. En realidad los varones con síndrome de Klinefelter (o síndrome XXY) no poseen rasgos femeninos como la protagonista de la película. La película no pretende, como así tampoco lo pretendía el relato de Bizzio, ser una película testimonial sobre el padecimiento de una enfermedad o estado; todo lo contrario, la película pretende poner en debate la “normalidad” en la sexualidad.
Los personajes son adolescentes en su despertar sexual antes de aceptar la imposición sesgada del paradigma heterosexual. Alex y Álvaro, ambos personajes, descubren en sus primeras experiencias sexuales que no encajan en los esquemas estereotípicos reclamados por sus padres. Ese es en realidad el tema: qué ser cuando no se puede ser lo que te dicen que tenés que ser. Alex debe elegir por una opción física y Álvaro, una psíquica; pero ambos están en igual disyuntiva y se enfrentan a distintos discursos que habilitan o rechazan la posibilidad de ser una cosa distinta.

La lectura.
Es interesante comenzar el análisis de la película desde la escritura misma del título, la «escritura» desde el concepto barthiano, la grafía del texto escrito: la Y no es una Y sino una X trunca, una X a la que le falta un pie, una ausencia, una X que se convierte en Y por «carencia» de algo, su identidad (la identidad de la Y) se construye por la falta de una parte de la X. La confección de esta Y nos remite a la estructuración del género desde una perspectiva freudiana en la cual un género se define por la carencia de lo que el otro género tiene. Esta imagen se refuerza al iniciar la película cuando vemos a Alex correr con un machete, enfocado en plano detalle (el plano detalle de elementos cortantes va a ser un recurrente en todo el film), que termina con un golpe dado al aire, luego pantalla negra y finalmente XXY con, como ya dijimos esta Y originada en la X cercenada. En realidad, esta imagen es, en sí, un oxímoron porque dentro del paradigma analítico Alex es, quizás, la única mujer completa que no puede llorar la ausencia de falo porque lo tiene.
El lugar es otro sema importante. Que la acción esté situada en la costa, en las orillas, no creo que sea casual. En las orillas de un río, en las orillas de un río que es límite, límite que separa el acá del allá, lo uno y lo otro, con la problemática de que los ríos tienen «dos» orillas. Todos los personajes adolescentes, en pleno descubrimiento de su sexualidad, transitan las orillas de la normalidad; pero no son representaciones de lo que el modelo cultural heterosexual acepta como «normales».
Otro elemento significativo es el nombre de Alex, (en el cuento es Rocío) pero en la película optaron por este nombre para reforzar la ambigüedad del género puesto que es un nombre tanto masculino como femenino.
Álvaro es un joven sensible, de esos jóvenes que seguramente son centro de burlas en los entornos adolescentes. Comienza la película y Suli, la madre de Alex, saluda a Álvaro diciéndole una de esas frases que conllevan un peso cultural machista muy fuerte: «Estás hecho todo un hombre»… frase que sin dudas no se corresponde con la imagen que proyecta el muchacho.
No hay dudas biológicas de que Álvaro sea un varón, pero la definición del joven no encaja dentro de las opciones que disponen los varones en el modelo heterosexual.
«Si el género es el significado cultural que el cuerpo sexuado asume, entonces no puede afirmarse que un género únicamente sea producto de un sexo. Llevada hasta su límite lógico, la distinción sexo/género muestra una discontinuidad radical entre cuerpos sexuados y géneros culturalmente constituidos.»
Alex es un/a adolescente en pleno despertar sexual y sus juegos son tan ambivalentes como su cuerpo. La vecina, Álvaro, el muchacho pescador… Alex se descubre en la medida en la que descubre una sociedad llena de prejuicios.
Un diálogo altamente significativo acontece en el bosque entre Álvaro y Alex:
«–Alex, pero vos no sos…
–Soy las dos cosas.
–Pero eso no puede ser.
–¿Vos me vas a decir a mí que es lo que puede o no ser?
–Pero ¿te gustan los hombres o las mujeres?
–No sé.»
Álvaro reclama una definición dentro de los parámetros que pueda entender, una definición que Alex no tiene porque su ser escapa a esos parámetros, no encaja.
La palabra «monstruo» para definir a Alex es habitual en toda la película en boca de muchos personajes, incluso en él/la misma que es quizás quien más la repite.
Los prejuicios sociales respecto a las diferencias se ven enunciados muchas veces, una de ellas de modo muy violento cuando el pescador, refiriéndose indirectamente a Alex, dice: «hay demasiadas especies en extinción»; considera a Alex fuera de la especie humana por su diferencia.
Otro tema limítrofe en la sexualidad es la violación de Alex como algo legitimado por su femineidad y reforzado por su fenomeidad. Hay manifiesta en los jóvenes una estructura machista que permite forzar la sexualidad de la mujer por ser pasiva.
Este temor a la “monstruosidad” hace que no se atrevan a llevar a Alex a la clínica cuando la violan.
En toda la película los ejes de la sexualidad y la violencia se ligan a través de las acciones y el discurso.
«En la clínica es lo primero que te preguntan, es nena o nene» dice Suli a sus amigos. Y ahí se plantea el esquema organizador de la sociedad. Debe elegir entre dos opuestos, no hay puntos intermedios ni variantes.
Otro límite que se plantea en la película es el transgénero, ya que la decisión de convertirse en una u otra cosa conllevan en el personaje de la estación de servicio una serie de operaciones y tratamientos tratando de hacer que el cuerpo encaje con lo socialmente establecido.
El sema de la castración es constante en todo el film que recurrentemente enfoca cuchillos y elementos que son cortados en momentos en los cuales se habla de la posible operación de Alex.
Pero como dije al principio, el tema no es Alex, es la sexualidad en general y la definición de los géneros. En un diálogo espantoso de Álvaro con su padre, este último al enterarse del interés de su hijo en Alex le dice:
«me darías una alegría; tenía miedo de que fueras puto…»
Álvaro no tiene un problema genético, pero él tampoco encaja en los esquemas tradicionales de división de género y sabe que nunca tendrá la aceptación de su padre si no lo hace, aún a costa de su placer.
«El género puede también poner en duda la condición de “persona” de ciertos sujetos debido a sexualidades “incoherentes” con su género. El género ha sido históricamente empleado para regular y estabilizar las identidades.»
La preocupación dominante de los personajes se pone en manifiesto en una frase de Kraken que es repetida a lo largo del film con diversas variantes:
«Se va a enterar todo el mundo»
Lo que el Otro ve, lo que el otro juzga, es importante en cuanto a la constitución de la propia subjetividad. Encajar parece ser una necesidad dolorosa en la cual se debe optar incluso por la amputación de partes del yo.

En conclusión.
Toda la película problematiza las identidades sexuales en un esquema modélico heterosexual que deja muchas variantes fuera de las posibilidades. Sin embargo se permite una integración de todos los conceptos en una frase de Alex:
«¿Y si no hay nada que elegir?»
Los personajes están siendo forzados a elegir, encajar en uno u otro género y Alex plantea una legítima alternativa: «ser».
¿Por qué Alex puede permitirse esta expresión? Porque hay una habilitación en el discurso del padre tal que discurso de «ley», los adultos reglan y los jóvenes tratan de saberse en esas reglas, «es imposible separar el ‘género’ de las intersecciones políticas y culturales en las que constantemente se produce y se mantiene». Las intersecciones políticas y culturales en la película se expresan en los discursos de los padres; quizás esto es lo que le permite a Alex ser y obliga a Álvaro a elegir.

La posibilidad de escapar a los esquemas solo es posible en un enfrentamiento violento a través de la palabra y el cuerpo con lo estandarizado y en un Otro capaz de acompañarnos.



Bibliografía.
Bizzio, Sergio (2006) Cinismo, en Chicos. Editorial Interzona
Butler, Judith (2000) Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo”. Traducción de Alicia Bixio Buenos Aires: Paidós.
Butler, Judith (2000) El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad. Traducción de María Antonia Muñoz. Barcelona: Paidós.
Equipo Especialización (2016). Modulo Teoría y Crítica cultural. Clase 1. Crítica y cultura. Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Equipo Especialización (2016). Modulo Teoría y Crítica cultural. Clase 2. Crítica y cultura (continuación). Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Equipo Especialización (2016). Modulo Teoría y Crítica cultural. Clase 3. Identidad, cultura, subjetividad. Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Equipo Especialización (2016). Modulo Teoría y Crítica cultural. Clase 4. Identidad y género sexual. Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Equipo Especialización (2016). Modulo Teoría y Crítica cultural. Clase 5. Identidad y etnicidad en la cultura contemporánea. Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Equipo Especialización (2016). Modulo Teoría y Crítica cultural. Clase 6. Ciudad, provincia, región, mundo. Especialización en Enseñanza de Escritura y Literatura para la escuela secundaria. Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.
Puenzo, Lucía. XXY. Buenos Aires: 2007 (film)