martes, 19 de junio de 2018

Dialogo entre Bella y Bestia: el/la culpable


“Creo que tu juego está en las palabras cómo lo decís”, me dice.
“No”, le digo, “mi secreto está en cómo te puedo tocar con mi lengua, mis manos o mi palabra…da igual”.
“Puede ser”, me responde mientras se cuesta en mi cama dispuesta a que la acaricie.





deseo


Planteo un desafuero a tus defensas
Un “voy a probar a ver qué pasa”
Sin promesas de mañanas
Ni explicaciones de ayeres

Planteo arriesgues nada
Ni pongas nada en juego
Que sólo sean ganas combinadas
Compartidas sin silencios

Planteo un mutuo respeto
Ausente de promesas
Desvinculado de vanas obligaciones
Que sólo atan a lo vacuo

Planteo un “no me importa”
Un “no sé qué hago exactamente”
Un “tengo muchas ganas
De compartir este hoy, hoy contigo”

Planteo el desapego afortunado
De encontrarnos unos días
Y disfrutar la deserción de los mundos
Que nos atan a esta rutina
Que llamamos vida

Planteo unas cervezas compartidas
Unos labios dibujando médanos
En tu curva geografía
Un olvidarme un rato
De que Cronos nos espera en una esquina
Un compartir sin adueñarnos
Un robar luego de pedir permiso
Un mutismo de palabras, no de cuerpos
Un almuerzo, una cena, una vida
Frugal, efímera, eterna y opulenta

Y luego volver al yo de siempre
Invadido de un recuerdo incandescente

Y comenzar a planear luego después
Otro planteo que te lleve hasta los brazos
Que abrasan sin error de ortografía.




lunes, 4 de junio de 2018

Advertencia


La vida es Una
Y no hay tiempo de boludeces
No hay tiempo de buscar pajas en ojos
Ni de hacerse la paja por dos ojos
No hay tiempo de angustiarse por lo no hecho
Ni de tratar de hacerlo a destiempos
Hay que ser frágil y rústico
Como la hoja que maltrata el viento
Desapegado a todo, amando el Todo
De nihilismo irreversible
Con su dionisíaco sí a la vida tal cual se brinda
Campeador de tormentas
Con la calma que las anticipa
Disfrutador pleno de lo efímero
Sabiendo que lo eterno
Son sólo infinito fragmentos de lo transitorio
En tránsito siempre
Dispuesto asesino de Cronos
Suicidador crónico de egos
Megalómano autocomplaciente
Humilde soberbio antropomorfo
Displicente ansioso reclamante
Caótico cosmos enfermante
Que sana suavemente tus heridas

Soy
Un camino que ya nadie transita
Porque el miedo no es signos de estos tiempos
Ni los riesgos han vuelto a estar de moda

Soy
Un enfrentamiento temperamental e injustificado
Antes que el puñal trapero que traiciona

Soy
Un diálogo entre la cama y el infierno
Antes que la mojigata costumbre de lo cierto

Soy
La carne roja que mastica
La cruda vida de lo incierto

Soy
Sólo yo sin puntos y sin comas
Con mayúscula al inicio de cada verso

Soy
Fuego frío que pide calma a tus temperamentos
Y que incita a la hoguera tus silencios

De mi etapa religiosa sólo me quedará
El vómito de los tibio
La frigidez de los talentos conservadores
Y el halago al pródigo reencuentro

Evidentemente
No soy hijo de estos tiempos
Como he sido un mal alumnos en los noventas

Evidentemente
No soy crío de estos lares
De tantas tibiezas y humedades

Pero no soy de armas llevar
Ni de puñales espaldar
Sólo peregrino como esa hoja
Que arrastra el viento
Sin un camino fijo
Pero seguro
De que lo único estable
Es lo fortuito.



lunes, 30 de abril de 2018

Manualidades




Escribir
con lapicera
papel renglonado
y una lágrima atrapada entre los párpados

Escribir
como quien vomita las palabras
tratando de salvarme de la cordura

Escribir
con un pucho en la mano
y una cerveza en la otra

con un número agendado
que calme mis pasiones

con un tiempo muerto
que me permita pensar:

lo distinto que soy
aunque en realidad no lo sea




domingo, 29 de abril de 2018

Construcción sustantiva de una mañana de domingo


El cuerpo de una niña dormida en los brazos,
La calle mojada,
El sabor a domingo,
El estridente silencio,
El termo en las manos,
Un vaso olvidado sobre la mesa,
Una ventana entreabierta,
Un bolso de compras,
Un negocio cerrado,
El reír de unas niñas,
El trapo humedecido de primavera de mercado,
La promesa de un asado,
Un gato de nombre cerveza,
El recuerdo de un arcano ritual,
La sana estupidez de los juegos,
La vana promesa de hacer lo que falta,
La seguridad absoluta de saber que las obligaciones serán postergadas,
El celular en placentero mutismo,
La anticipación de un lunes conspicuo,
La incapacidad de la palabra,
El explícito deseo de vivir en la ignorancia,
La tranquilidad de una charla que se extiende en la noche,
El sol que se atreve a quebrar unas nubes,
Un mate ya tibio,
Un cuerpo ya frío,
Una nostalgia ardiente,
Un empaque infantil,
Una pelea entre hermanas,
Una tv prendida que nadie mira,
El desayuno de Cronos.
Todo construye una sola mañana de domingo.
Es increíble la capacidad de un paquete tan pequeño
y me cebo el último mate antes de ponerme a pensar en la comida.








viernes, 9 de marzo de 2018

Cuando el discurso habilita el odio y la muerte.


Para querer matar a otro,
necesitamos sentir que ese otro
no es un Otro.
es  una cosa,
un algo menos que un Otro
y mucho menos que un Yo.

Pero para que un sujeto
se sienta habilitado a eso
debe haber un entramado
discursivo
social
que lo habilite.

“No sirven para nada”
“Un tiro en la cabeza y se soluciona el problema”

son discursos habilitante
al odio, al miedo.

Porque el que mata tiene miedo
más miedo que el delincuente asesinado.
Tiene mucho miedo de convertirse en otro
ese otro con minúscula.

Los otros con mayúscula,
matan con hambre,
matan con bancos.



El asesino también sin saberlo
es una víctima
de los discursos de odio
de los discursos de miedo
que siembran los grandes
y reproducen los medios
y los del medio.

Todo para marcar una diferencia
y mostrarles a esos, que no te miran,
que no sos ese otro
que sos Otro.

Mierda de mundo el que vivimos
en donde mandriles matan mandriles
ansiando la aceptación del gorila.

No estoy hablando de Facundo…
Creo
o quiero creer.

martes, 27 de febrero de 2018

Permisos


Déjame, por dentro y por fuera, acariciarte;
tapar de amor tus agujeros,
quemar tu piel de pollo en arrebatado fuego
y derrama mi luz sobre tu cuerpo.

Dejarte flipando en tu sonrisa
llevarte en un tardío transporte a tu destino
y decirte gracias en un beso.

Permitime penetre hasta tu alma
y te sientas sola y desvalida
feliz de estar allí dormida
en un sueño que no quieres que se acabe.

Autorizame a que perdamos referencias
del tiempo y el espacio que nos  contiene
y juguemos juntos la no existencia
de dos siluetas desnudas en tu
mi cama deshecha.

Reuncia a tu derecho  de negarme
cualquier deseo de satisfacerte;
luego, consiente que me olvide
y me quite de encima
el lastre de las ganas que te tengo.

Finalmente
admite que lo quieres
que me quieres
en una libertad que nos atrapa
y entrégate al abandono de pensarme
sin contar los días que nos faltan.